El riesgo de las empresas y de las personas

En el pasado se aplicaban únicamente el amor, el instinto y conocimiento en los negocios para emprenderlos;  hoy día para reforzar este aspecto, se cuenta con herramientas tecnológicas que permiten crear modelos, escenarios y simulaciones con diferentes realidades posibles y así, permiten visualizar la mejor forma de encarar  riesgos especulativos exitosamente. Pero no perdamos de vista que  sigue siendo de gran valor el amor el instinto y la experiencia.

En el riesgo especulativo se busca siempre obtener una ganancia, estando expuestos a una pérdida.

El riesgo puro es objeto del seguro. Tengamos presente, que con las crisis cada vez se vuelve más exigente el mercado y busca buenos precios, nuevos productos adecuados a las nuevas exigencias y calidad en el servicio (El cliente siempre pedirá más servicio, nunca se puede quedar estático.) De la misma forma, en el Agente de Seguros, aplican el amor, el instinto y la experiencia.

El Agente de Seguros necesita aprender a evaluar los riesgos puros que el Empresario está dispuesto a transferir, para proteger su patrimonio y los  riesgos especulativos que enfrenta. Una buena capacitación y actitud de servicio, lo llevarán a una área de oportunidad muy grande.

Toda actividad humana conlleva un riesgo, ya que la actividad exenta de ello representa la inmovilidad total; y aun así, si todos nos quedáramos en casa sin hacer nada y se detuviera toda actividad productiva, seguiría existiendo el riesgo. El riesgo cero no existe. Los accidentes, los fenómenos naturales, la delincuencia, etc. ocasionan problemas y pérdidas de diferentes magnitudes y tipos.

Definimos el riesgo puro como:

La probabilidad de que un peligro (causa inminente de pérdida), existente en una actividad determinada, durante un periodo definido, ocasione un incidente con consecuencias factibles de ser estimadas económicamente.

También lo podemos entender cómo, el potencial de pérdidas que existe asociado a una operación productiva, cuando cambian en forma no planeada, las condiciones definidas como estándares para garantizar el funcionamiento de un proceso o del sistema productivo en su conjunto. El riesgo incontrolado hace que el logro de los objetivos operacionales sea incierto y afectan el desarrollo de la empresa.

El riesgo puro que se da en la Empresa, es el que existe con la posibilidad de perder o no perder,  pero jamás ganar.

Los riesgos puros en la empresa, son riesgos por su propia operación, y a su vez, se clasifican en:

Riesgo Inherente: es aquel riesgo que por su naturaleza no se puede separar de la situación donde existe. Depende del trabajo a realizar; es el riesgo propio de cada empresa de acuerdo a su actividad, por ejemplo: en la industria del transporte los choques, colisiones, volcaduras; en la industria minera los derrumbes, etc. Existen riesgos específicos que se controlan en forma efectiva para que no produzcan pérdidas.

Riesgo Incorporado: es aquel riesgo que no es propio de la actividad, sino que es producto de conductas poco responsables del trabajador, el que asume otros riesgos con objeto de conseguir algo que cree que es bueno para él y/o para la empresa, como por ejemplo ganar tiempo, terminar antes el trabajo para destacar, demostrar a sus compañeros que es mejor, etc.

Ante esto, un programa de Administración de Riesgos, es necesario. No cabe duda que hay muchas razones para un control efectivo de los riesgos operacionales, desde cualquier punto que se mire: es un buen negocio para la Empresa, para los trabajadores, para sus familias y para la población en general.

Las actitudes ante el riesgo puro, son:

Eliminarlo: apartar todas las variables que puedan causar que el riego se presente. Por ejemplo si se va a construir una planta, ver que el nivel de piso en la planta baja esté un metro arriba del nivel de inundación máximo, en los últimos 50 años.

Disminuirlo: reducir las variables en lo posible que puedan causar que el riesgo ocurra. Por ejemplo, construir puentes a desnivel para el cruce de automóviles en zonas de alta densidad de tráfico, para evitar choques y congestionamientos

Prevenirlo: tomar las medidas apropiadas para contrarrestar la severidad del riesgo. Por ejemplo, colocar un sistema de rociadores para prevenir mayor pérdida en caso de incendio.

Asumirlo: aceptar el riesgo y sus consecuencias. Por ejemplo, en un proceso que se desea mantener secreto a la competencia, pagar los costos de los accidentes para que permanezca confidencial.

Distribuirlo: repartir o dividir el riesgo entre varias entidades que sean más fuertes. Un ejemplo es lo que Industria Farmacéutica hace en la elaboración de sus medicinas, que en un lugar produce los concentrados de materia prima, en otro los refina, en otro los mezcla y algunas veces ocurre que en otro los envasa para su venta.

Transferirlo: traspasar las consecuencias del riesgo a otra entidad. Y es aquí donde es más frecuente el uso del seguro, al que se le transfiere el riego.

En otras empresas para el estudio de riesgos, los clasifican en:
Derivados de la naturaleza, como los fenómenos meteorológicos, lluvias, tormentas, huracanes, granizo, etc., ante los cuales se pueden tomar medidas preventivas, ya que la mayoría pueden ser predecibles y estacionarios y además se pueden trasladar al seguro.

Derivados del hombre, como las guerras, derrames en ríos y lagos, colisiones de vehículos terrestres, aéreos o marítimos, enfermedades, lesiones, muerte o sobrevivencia a edades mayores, ante los cuales pueden tomarse medidas, y que son propios del hombre y pueden ser predecibles y algunos se pueden trasladar al seguro.

Derivados de la ley, como la responsabilidad civil por daños a terceros en propiedad ajena, en su persona, en sus bienes o en su moral e integridad física, etc., ante los cuales debe pagarse el daño ocasionado so pena de sufrir hasta la pérdida de la libertad y que en su mayoría se pueden trasladar al seguro.

Derivados de la ecología, como la contaminación atmosférica, la polución de aguas contaminadas, basuras y desperdicios contaminantes, que cada día toman más importancia, donde al seguro se le pueden trasladar cuando ocurren en forma accidental.

En algunas Empresas para estudiar el riesgo puro y para desarrollar la idea de la prevención del riesgo, lo hacen así:

El sistema empresa lo dividen en cuatro subsistemas que son Gente, Equipos, Material y Ambiente también son conocidos por las siglas GEMA.

La empresa necesita de estos cuatro elementos componentes o subsistemas por lo que siempre requieren especial atención en cada uno de ellos y cuando un riesgo no es controlado en cada una de las etapas de su generación, puede dañar a uno de ellos o todos juntos, como por ejemplo lo sucedido en un incendio o una demanda judicial.

Los accidentes con frecuencia cuestan mucho más de lo que pensamos.

Los equipos dañados son caros de reparar, a veces no se pueden reparar y hay que reemplazarlos. Cuando ocurre un accidente con lesiones casi todas las personas, que se encuentran en la cercanía dejan de trabajar y tratan de ayudar a la persona lesionada, por lo cual la empresa pierde dinero ya que no se está realizando el trabajo normal.

Por esto es necesaria la Administración de Riesgos, para identificar las exposiciones a estos y tomar medidas correctivas que eliminen, eviten, reduzcan o se trasladen la exposición a ellos. Una persona responsable dentro de la Empresa, es necesaria para establecer controles efectivos.

Una empresa en donde haya un programa de Administración de Riesgos de primera clase, es un buen lugar para trabajar.

En los riesgos especulativos en épocas anteriores influía la sensibilidad e intuición de los dirigentes de las Empresas, hoy día existen cursos, diplomados, maestrías para proporcionar las herramientas tecnológicas desarrolladas para estudiar escenarios, modelos con el apoyo de la informática, para los directores en las Empresas, etc., que permitan tener una visión más completa de la realidad compleja de los negocios y faciliten una rápida respuesta a los cambios constantes que hay en los mercados, eficientando su desarrollo y permitiendo incrementar la penetración en los mercados.Este es un tema que requiere un tratado aparte y donde cada día hay más y mejores herramientas tecnológicas, para los Empresarios deseosos del éxito en sus empresas. Definimos el riego especulativo como aquel riesgo en la cual existe la posibilidad de ganar o perder, por ejemplo, las inversiones en la bolsa, la expansión de una línea de producto, buscar un mercado nuevo, establecer una planta, etc.

Oportunidades para los agentes profesionales de seguros

Las oportunidades siempre están presentes cuando se tiene conocimiento del riesgo puro  y la Empresa quiere trasladarlo, solo se requiere conocer sus necesidades específicas y saber buscar en el mercado los seguros más adecuados, teniendo presente que las Empresas cada día son más exigentes en los costos y que las aseguradoras tienen productos especializados.

Y cuando se tiene una mejor idea de los riesgos especulativos que gusta encarar la Empresa, podemos identificar mejor sus necesidades de seguro y hacer propuestas más acertadas a los clientes.

Esto en realidad es un área de oportunidades amplia en nuestro país, para el desarrollo de los agentes de seguros, deseosos de dar un servicio profesional.

La administración de riesgos puros es un buen negocio para todos.

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